El ager, la parcela. La parcela es la unidad de explotación agraria mínima. Según el Censo Agrario español: parcela es toda aquella extensión de tierra que está bajo una sola linde, es decir, que está rodeada de terreno, edificios o aguas que no pertenezcan a la explotación. El entramado parcelario es la trama diseñada por el conjunto de parcelas: conjunto de tierras que forman una explotación. Tienen una serie de características:
- Fronteras
- Tamaño
- Forma
- Tipo de cultivo
Las
fronteras pueden ser:
Límites de tipo natural. El suelo, es imposible cultivar en zonas encharcadas, sobre suelos salinos o estériles, etc. El relieve: las grandes cimas o las fuertes pendientes presentan unas condiciones adversas para el cultivo. El clima: las bajas temperaturas, las heladas, la nieve, etc..
Fronteras de tipo humano: el grado de tecnificación en la sociedad o los intereses de los agricultores, ganaderos o propietarios forestales, a quienes puede no interesarles explotar sus parcelas.
Los límites o lindes del entramado parcelario da lugar a dos tipos de paisajes diferentes:
bocage o paisaje de campos cerrados: parcelas claramente delimitadas por setos, vallas, muros de piedra, etc.. Predomina el hábitat disperso.
openfield o paisaje de campos abiertos: lindes mucho más difusos. Predomina el hábitat concentrado.
En España predominan los paisajes mediterráneos. Son paisajes rurales con campos de cereales y una superficie más o menos importante dedicada a la arboricultura. Presencia de grandes ciudades y de explotaciones agrícolas dispersas. Las laderas de las colinas se transforman con frecuencia en terrazas. Le sigue el paisaje de bocage en la zona norte del país y algunas zonas determinadas de huertas: zonas regadas para el cultivo intensivo, en especial, de frutas y hortalizas.
Por otro lado, el régimen de propiedad y herencia establecido en cada comarca o región puede dar lugar a:
- Minifundio: predominio de la pequeña propiedad.
- Latifundio: predominio de grandes propiedades.
Se han producido políticas de concentración parcelaria para tratar de combatir el minifundio, ya que tenía toda una serie de problemas.
En cuanto a su morfología, las parcelas pueden ser:
- Irregulares: típicas en terrenos accidentados y montañosos .
- Regulares: propias de zonas llanas.
Las parcelas regulares: se facilita el laboreo de la tierra, el riego artificial, la recolección de los frutos. Están relacionadas con el régimen hereditario, la topografía del terreno y las condiciones técnicas de la agricultura.
En cuanto a la distribución territorial del ager, hay varios arqueotipos del paisaje:
Tierras dispuestas como calveros o enclaves: parcelas agrícolas ubicadas en terrenos forestales, generalmente arbolados.
Tierras dispuestas en rodales, que sería el caso inverso, cuando el bosque o el terreno forestal queda limitado como pequeñas islas en el marco del ager.
Tierras agrícolas ordenadas longitudinalmente alrededor de infraestructuras hidráulicas (acequias) o siguiendo el curso de un río o el fondo de un valle o barranco.
Grandes extensiones cultivadas en amplias llanuras.
Laderas abancaladas en cuyas partes más elevadas se refugia la vegetación forestal o los prados y pastizales.
Barbecho social o especulativo : tierras que no son cultivadas por su presumible cambio de uso en el futuro (urbanización, suelo industrial…) y que suelen situarse en la periferia de las ciudades.
Por su parte, los cultivos constituyen el centro de la explotación agrícola. La geografía se interesa por el sistema empleado para producir: monocultivo o policultivo, regadío o secano, intensivo o extensivo. Los cultivos pueden ser permanentes (árboles, viñedos, praderas) o temporales (de ciclo corto, cereales). También se pueden clasificar según sean leñosos ( ocupan la tierra durante largos períodos, la parte aérea de la planta tiene consistencia leñosa: vid, olivo, árboles frutales...) o herbáceos ( la parte aérea de la planta tiene consistencia herbácea, cultivos plantados después de cada cosecha: cereales, leguminosas, tubérculos. etc..).
La trilogía mediterránea consiste en el cultivo de trigo, vid y olivo. Es el centro de la explotación agrícola en todo el Mediterráneo Occidental desde antes de la civilización romana. Elemento consustancial del paisaje agrario de forma secular: pan, vino y aceite.